La orden de retirar a los militares de Ñacunday fue dada por el presidente de la República, Fernando Lugo, en la noche de jueves y este viernes por la mañana Franco se comunicó con el comandante de las Fuerzas Militares, Felipe Melgarejo, para ordenarle el cumplimiento de la disposición. Franco, presidente en ejercicio debido al viaje de Lugo al Brasil, dijo que mientras ocupe la titularidad del cargo, "no debe quedar ningún militar en Ñacunday"