Decenas de miles de paraguayos están haciendo un gran esfuerzo económico invirtiendo un porcentaje significativo de sus ingresos mensuales en pagar las cuotas que les están permitiendo adquirir un automóvil para moverse con independencia según sus necesidades.
El auto produce, entre otras cosas, un efecto económico y otro efecto social.
En lo económico, el uso del auto racionaliza el transporte, pues cada actor de la vida económica que puede acceder a uno tiene mayores posibilidades de administrar mejor su tiempo y su velocidad de trabajo. El aumento de la eficiencia es el beneficio.